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La Estrategia

Chile atrae por su vitalidad y diversidad.

 

Chile es reconocido por su seriedad, estabilidad y gobernabilidad. Somos valorados por tener instituciones sólidas y confiables. Estos son logros importantes y que han contribuido a posicionarnos en el mundo, sin embargo hoy enfrentamos el desafío de proyectar rasgos que son parte de nuestra identidad, pero que no habían sido relevados con fuerza, como son nuestra vocación de cooperación y progreso, de avanzar hacia una sociedad más justa, equitativa, nuestro lado más solidario, nuestra cultura y los rasgos que caracterizan nuestra identidad diversa.

Así, se han definido cuatro pilares de marca en la estrategia de posicionamiento actual

  • Territorio de extremos
  • Modernos tradicionales
  • Vocación de progreso
  • Vínculo confiable

 

Territorio de extremos

Chile es territorio de extremos, con una geografía curiosa y alejada que resguarda la naturaleza en su estado natural, pura e inexplorada. Pero los contrastes de los que surge su riqueza no son sólo geográficos. Con su forma y diversidad, esa geografía ha forjado el carácter de su pueblo, desafiándolo a dominarla y a establecer vínculos entre ellos y con el mundo.

Modernos tradicionales

Los chilenos son a la vez modernos y tradicionales. Nuestra vida cultural, social y de todos los días, adquiere una forma híbrida, reteniendo rasgos del pasado y adoptando otros propios de la modernidad. Esta mezcla, que se manifiesta en múltiples dimensiones, explica, por ejemplo, el lugar central que ocupa la familia en la sociedad chilena.

Vocación de progreso

Chile es una sociedad con una irrefrenable vocación de progreso, con orientación hacia el futuro, con horizontes que la movilizan, volcada con determinación y constancia a alcanzar una realidad mejor. A menudo Chile se ve golpeado por la adversidad, y su historia está marcada por algunos capítulos de intensa frustración, pero no cejan en la búsqueda de lo que sus anhelos llaman desarrollo.

Vínculo confiable

Chile es un país confiable, con una vocación decidida de apertura al mundo exterior que lo ha llevado a construir redes dinámicas y abiertas. Basados en sus propios consensos, a veces arduamente trabajados, y gracias a un marco legal esencialmente estable, los chilenos disfrutan de relaciones exteriores sólidas que se apoyan en la apertura, confiabilidad y previsibilidad.