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Viernes 17 de Abril de 2015

Patrick Deville en Chile: Los viajes de un escritor o los escritos de un viajero

Patrick Deville es uno de los más destacados escritores franceses contemporáneos y por unos días estuvo de visita en Chile. El autor de Peste & cólera (Premio Fémina 2012); Kampuchéa y Equatoria, entre otros títulos, fue invitado al ciclo La Ciudad y Las Palabras, del Doctorado de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica y que contó con el apoyo de la Fundación Imagen de Chile.

Patrick Deville en Chile: Los viajes de un escritor o los escritos de un viajero

Nacido en 1957, Deville desarrolló una carrera como diplomático y posteriormente se dedicó a viajar y vivir por largos periodos en Oriente Medio, África, Nicaragua México, Cuba, Uruguay y Vietnam y sus libros, nos sitúan geográficamente en estas zonas del planeta.

De hecho, el mismo Deville cuenta que el proceso de cómo escribe sus novelas, siempre comienza eligiendo un lugar geográfico, hablando con escritores e historiadores locales y recopilando una serie de archivos que incluyen artículos periodísticos, para elaborar una serie de notas personales y enfatiza que “la búsqueda del material es lo que me lleva más tiempo, el libro lo puedo hacer en dos o tres meses, escribiendo día y noche”.

El escritor galo, dentro del marco de una conversación anexa al ciclo de La Ciudad y Las Palabras, aprovechó de hacer una reflexión sobre Latinoamérica, región que conoce muy bien y a la cual considera “el futuro de Europa, porque durante el transcurso de la historia el centro de la importancia ha ido en movimiento, geográficamente hablando. Primero se instaló en el Mediterráneo, después en el Atlántico y ahora el futuro está en el Pacífico”.

En las últimas novelas de Deville, siempre existe un narrador que va contando los hechos. No aclara si ese personaje -en primera persona- es un “auto guiño”, porque por estos días está escribiendo su próxima novela que sí es completamente una autobiografía. Ahí dejará plasmado sus primeros ocho años de vida en el hospital psiquiátrico que su padre dirigía en Saint-Brevin-les-Pins, cerca del puerto de Saint-Nazaire, casi al borde de la costa oeste francesa; su vida como diplomático y sus experiencias en la Nicaragua sandinista y La Habana, 20 años después de la Revolución de 1959.